domingo, 28 de septiembre de 2008

La Soledad (Jacka)

Nadie nos enseña a estar solos y normalmente aprendemos lo que es la soledad a partir de la ausencia.
Nadie nos enseña que no existe la soledad, nadie nos lo dice, como si fuese un tabú, como si tuviéremos que sufrir necesariamente las ausencias.

Es a base de ausencias que vamos construyendo soledades concurridas, como bien dice Benedetti. Añoramos y extrañamos, buscamos compañía y vamos creando una soledad palpable, pesada, casi insoportable. Una soledad monstruosa, como la peor creación de nuestras pesadillas, como sombra siempre amenazante.

Pocos son los que, en el andar de la vida, se topan con La Soledad, esa que no es más que el reflejo del espejo, el sótano con sus demonios, el ático repleto de maquinaciones, ideas, recuerdos y el espíritu danzante que puede ir a donde quiera.

La Soledad es un tesoro muy preciado para quienes la conocen realmente y deciden no temerle a su compañía. Se les reconoce en su andar calmado, en los ojos que vagan por mundos desconocidos, en el corazón que palpita la vida con ganas de quemarla...

Para poder vivirla y disfrutarla no hay más que estar concientes de lo que somos, hay que saber de que estamos hechos y de donde venimos para que ella, con su infinita paciencia y su cruel forma de decirnos la verdad nos ayude a saber que es lo que queremos y a donde queremos llegar.

La Soledad, cuando es bien vivida, es el entendimiento de las cosas que fueron y de las cosas que estuvieron, es la motivación, de las cosas que son y de las cosas que están, es la base y el inicio de las cosas que serán, de las cosas que, estarán…
Jacka & p.st.

2 comentarios:

konman dijo...

Soledad...
padecimiento urbano que surge, a pesar de estar rodeado de millones de almas, de la imposibilidad de establecer conexiòn alguna con otro ser...o semejante.

konman dijo...

Te invito a participar.
www.elpsiconsejero.blogspot.com

peace out